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Archive for 31 octubre 2012

En los años sesenta y setenta España construía en sus astilleros y con su propia tecnología los barcos más grandes del mundo y los ingenieros japoneses y américanos venian a aprender.

 

Este artículo ha sido publicado en el número 10 de la revista El Patriota de noviembre del 2012,  http://www.patriotas.es.

Los economistas de todo el mundo dedican su esfuerzo al análisis de esta crisis económica, a inquerir sobre su origen y su evolución. Algunos más osados hasta proponen soluciones. Los más prudentes, que son la inmensa mayoría se conforman con hacer algo que siempre se les da muy bien a esta secta de profesores universitarios que es explicar una vez que ha ocurrido algo la inevitabilidad científica de lo acontecido: que se hunde el euro, que Grecia entra en bancarrota, que la economía China se ve afectada podemos tranquilizarnos ya que hay legiones enteras de economistas que nos explicaran paso a paso la serie de errores que cometidos por los gobiernos han provocado esos desastres.

Dentro de esta crisis España ocupa un lugar destacado, por desgracia. La recesión, el paro y el endeudamiento de nuestra economía se han convertido en el primer problema económico de Europa. Y ello porque sencillamente somos una nación en bancarrota y arruinada pero demasiado grande para dejarnos a nuestra suerte sin que el euro y al economía Europea se vean también seriamente dañados.

Se que Adam Smith no está bien considerado a la hora de argumentar ideas en el mundo patriota, no obstante creo que este escocés que vivió hace dos siglos y medio sabría diagnosticar nuestro mal y la cura del mismo.

Adam Smith se propuso algo que en si mismo puede resultar desconcertante en estos tiempos de decadencia. Quiso averiguar el porqué de algo que tenia sorprendido a toda Europa por aquellos días: la pujanza y la riqueza de Inglaterra. Por entonces ni en la corte de París ni en la de Madrid  llegaban a comprender como era aquello posible y a decir verdad ni siquiera los propios ingleses lo entendían bien. ¿ Cómo era posible que la nación inglesa gozara de tal prosperidad y aventajara de tal manera al resto de Europa y especialmente a Francia, junto con el Imperio Español su pertinaz enemigo ?

Cómo ahora, entonces en Inglaterra surgieron miriadas de filósofos, políticos y economistas dispuestos a explicar aquel sorprendente hecho, que en apenas dos generaciones durante la primera mitad del siglo XVIII, había transformado Inglaterra.

Adam Smith trabajó durante diez años en su gran obra, un magno tratado de economía que publicó en Londres en 1776, “Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones (An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations )”. El titulo es largo en exceso, pero tiene la ventaja en cambio de describir suficientemente el motivo y el asunto del que trata. En cierto modo toda la ciencia económica hasta nuestro dias es tributaria de esta obra y en mi opinión ninguna lo ha superado ni ha planteado siquiera asunto de cierta relevancia que no este contenido y explicado en este libro, o mejor dicho libros ya que se trata de cinco tomos o tratados distintos.

¿ Cual es la causa o causas de la riqueza de una nación ?. Ante esta pregunta un economista de nuestros dias y no digamos un político respondería con laberínticas explicaciones, nos advertiría seguramente que la pregunta en si supone un visión demasiado simple para una cuestión muy compleja. Sin embargo Adam Smith tras diez años de estudio si supo responder a la pregunta: El trabajo es la fuente de la riqueza de las naciones.

España bate todos los records de desempleo imaginables. Y esto viene sucediendo desde 1978 de forma permanente con la excepción de la época de Aznar. En un artículo publicado en Mayo del 2011 en el diario de internet libertaddigital.com por el economista Alberto Recarte con el título “Pasado y presente del desempleo en España” se analiza la evolución del empleo y del paro en España en el periodo 1975-2011. Este texto es verdaderamente importante porque desvela la naturaleza del autentico problema de la economía española desde que se implanto la llamada democracia y se puso a fin a la época de Franco.

El régimen de Franco se caracterizo por el crecimiento económico sostenido pero siempre fundamentado en el pleno empleo y un aumento constante del número de ocupados paralelo con el crecimiento demográfico de la población. Por el contrario la democracia se ha caracterizado por una alta tasa de desempleo y lo que es peor todavía un incapacidad para lograr aumentar el numero real de los españoles que trabajan.

En relación con el paro, en el periodo 1978-2012 la tasa media de paro se ha movido en torno a un 18% de la población activa, alcanzando un mínimo del 12% en la época de Aznar y el máximo actual próximo al 25%. Partiendo del pleno empleo con Franco la cifra absoluta del número de parados creció hasta alcanzar los 2 millones en los años de Adolfo Suárez y la UCD. Después con el gobierno socialista de Felipe González en la década de los 80 se alcanzó los 4,5 millones de parados. Aznar logró reducirlo en los 90 hasta 2.5 millones aproximadamente. Zapatero y su heredero Rajoy han logrado pulverizar todos los datos imaginables: según el INE en el segundo trimestre del 2012 la cifra de desempleados es de 5,7 millones: uno de cada cuatro trabajadores españoles está en el paro.

Pero si revisamos la evolución empleo, el número de ocupados y los sectores económicos es cuando podemos vislumbrar no sólo la magnitud sino también la naturaleza del problema de la economía española.

En 1975 la población ocupado era de 13,5 millones de los cuales algo menos de un millón eran empleados del Estado incluidas las grandes empresas estatales. El sector privado daba trabajo a 12.5 millones de españoles en la época de Franco. Veamos que sucede ahora mismo: el número de empleados es de 17,4 millones. En cuanto al numero de empleados públicos y como siempre recurriendo al INE, la cifra en este segundo trimestre de 2012 es de 3.1 millones. El sector privado emplea a día de hoy 14,3 de trabajadores de los cuales 1,2 millones son inmigrantes extranjeros.

Estamos en condiciones de hacer un balance del empleo en la democracia. El régimen de Franco dejo creados 13,5 millones de puestos de trabajo en un país con una población de 35 millones. La población ha aumentado en 12 millones hasta alcanzar los 47 millones, de los cuales cinco millones son extranjeros, pero la democracia solo ha creado 3,8 millones de puestos de trabajo de los cuales hay que descontar 2,1 millones de nuevos funcionarios y empleados públicos. A pesar de haber tenido un incremento de la población tan grande solo ha sido capaz de crear 1.7 millones de nuevos puestos de trabajo pero con la llegada de las oleadas de inmigrantes tan solo medio millón de los mismos han sido ocupados por españoles. En treinta cinco años de democracia se han creado nada más que medio millón de nuevos puestos de trabajo en el sector de la economía privada.

Con estas cifras de empleo Adam Smith hubiera diagnosticado que España está abocada a la pobreza ya que su régimen político es incapaz de ofrecer a sus habitantes la única fuente de riqueza posible que es el trabajo. Un sistema político que no consigue hacer funcionar la economía suele venirse abajo más pronto que tarde, si esto no ha ocurrido en España, si a pesar de las altísimo numero de parados, de la incapacidad para dar trabajo a la población el régimen ha sobrevivido y ha proporcionado un aceptable nivel de vida a la mayoría de sus ciudadanos y hasta ha logrado blindarse socialmente con mas de tres millones de funcionarios y empleados públicos… la pregunta es quien ha pagado todo esto.

Sin ese pagano el actual régimen hubiera sido imposible, sencillamente porque nunca ha logrado que funcionara la economía, con al excepción hay que decirlo una vez más de la época de Aznar. Sin la ayuda de Europa, sin la ingente aportación económica de Europa desde la adhesión al tratado de la Unión en 1986 la democracia en España hubiera sido inviable y casi con toda seguridad no hubiera sobrevivido a los años 80. Del como, el cuanto, el porqué de esta ayuda continua durante mas de veinte años y de sus contrapartidas trataré en un próximo artículo.

Tan sólo una consideración para finalizar. La ayuda europea formalmente se acabó en el 2004 cuando España pasó de ser el primer receptor de ayuda y financiación de la Unión Europea a un país que pagaba más de lo que recibía. Más o menos desde entonces comenzó el fenómeno del endeudamiento desbocado en España, primero de las empresas y las familias y más tarde del Estado con Zapatero en el gobierno, hasta llegar a la actual situación de quiebra por ser incapaz ya de seguir haciendo frente a los pagos de la deuda gigantesca contraída (1,5 billones de euros) y para colmo seguir necesitando todavía mas crédito para mantener funcionando el Estado y su hipertrofiado sistema de las autonomías regionales.

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Hay muchos que creen que con el Farsaseparatista y la selección roja del Marqués el fútbol ha llegado a su apoteosis. El triunfo no siempre supone la excelencia y tampoco la derrota tiene porque ser consecuencia de la inferioridad. Pasa en el fútbol y pasa en la vida. La selección Nacional antes de ser la Roja, tuvo buenos y hasta excelentes equipos. La mala fortuna y los grandes rivales dejaron frustradas nuestras esperanzas en varias ocasiones de conseguir un título europeo o mundial que hubiera sido posible y merecido.

Los periodistas y lo medios, los españoles y los extranjeros, hablaban de la furia y de la garra sobre el césped de la selección española, una actitud de pundonor, de no perder la cara al rival aunque este fuera muy superior. Hoy en día parece que aquel calificativo de la “furia española” debe ser motivo de mofa pero era un reconocimiento sincero de los rivales, muchos de ellos superiores, de un equipo de fútbol al que nunca era sencillo ganar.

Siempre ha sido conocida como la Selección Nacional, hasta antes de ayer, hasta la que el señor Miguel Barroso, el marido de la catalanista Carme Chacón y Secretario de Comunicación de gobierno de Zapatero decidió cambiar el “Nacional” que le sonaba muy franquista por lo de “la Roja” y para ello durante el campeonato de Europa del 2008 las televisiones del grupo Prysa – Cuatro y Canal Plus- a quien Zapatero había entregado en exclusiva los derechos de retransmisión de los partidos puso en marcha un arrolladora campaña de publicidad para cambiar la denominación a la Selección Nacional por el casi nada político apelativo de “la Roja”. Y como España ya estaba madura para esta tropelía y todas las que han venido después, pues les salió bien.

De lo que yo he visto me viene ahora la memoria aquella final en París de 1984 por el campeonato de Europa contra la prodigiosa selección gala de Platini, de Tiganá, de Luis Fernández. La selección española dirigida por Miguel Muñoz puso contra la cuerdas a los galos, que por entonces eran mayormente galos nativos no como ahora y si no llega ser por la ayudas del arbitro que hasta no quiso ver un gol de Santillana que sí había entrada claramente en la portería Francesa y también, todo hay que decirlo, por el gran partido que hizo Michel Platini, un jugador de la talla de los más grandes de la historia del fútbol, la selección española se hubiera proclamado por segunda vez campeón de Europa.

Eran otros tiempos y desde luego el nivel del fútbol mundial era muy superior al de ahora, aquellas selecciones de Brasil, de Argentina, de Alemania, de Holanda o de Francia pasarían como un rodillo sobre este sobrevalorado y frecuentemente mimado por los árbitros equipo del Marqués, trasunto del equipo oficial de este régimen, el Barsa aburrepases. Algo de eso paso en el ultimo España-Francia de clasificación para el mundial de fútbol, donde un gran jugador llamado Karim Benzemá con la ayuda de otros diez compañeros dio una lección de lo que es el fútbol de verdad al Marqués y sus pupilos.

Y puestos a recordar una selección nacional, con futbolistas extraordinarios, con una plantilla que jugador por jugador le da ciento y raya a los muy millonarios de la roja, aquí dejo la foto de la alineación de la selección española, campeón de Europa de 1964. Y sí, van de azul que como resuelta manifiesto queda bastante mejor que el “colorado” de ahora. Amén; amén para que la selección vuelva a ser Nacional y vista de azul, porque seguramente será síntoma que España vuelve a estar en píe.

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El año de 1933 fué el año del triunfo del nacionalsocialismo. En marzo el NSDAP ha obtenido una amplia mayoría refrendada por casi veinte millones de votantes. En apenas unos meses el canciller Adolf Hitler promulgará nuevas leyes y prohíbe tal como había prometido los partidos políticos: Alemania se ha convertido en el el segundo Estado Fascista de Europa después de Italia.

Habían transcurrido casi quince años desde la fundación del Deutsche Arbertei Partei en 1919 hasta lograr la conquista del Estado. Muchos más rápido había sido el ascenso al poder de los fascistas italianos. Fue también en 1919 cuando Mussolini funda en Milán el “Fasci Italiani di combattimento”. Pero los camisas negras se revelan como una fuerza irresistible, no sólo para el marxismo sino para la caduca derecha italiana. En 1920 y 1921 frenan en las calles el ascenso del marxista partido socialista italiano. En 1922 la izquierda se lanza a una huelga general revolucionaria: será aplastado por los fascistas sin contemplaciones. Tras ella vendrá la marcha sobre Roma y la formación del primer gobierno fascista. Apenás han transcurrido tres años, sin embargo el cambio de régimen requerirá todavía algunos años más. Hasta 1926 en que se prohíben los partidos políticos y sindicatos no se dan pasos definitivos para la construcción un Estado nacional y fascista y con todo el fascismo italiano se plegará ante la monarquía que continuará ostentando la jefatura del estado.

Los años veinte fueron los del crecimiento y ascensión del fascismo en Italia y en Alemania, su enfrentamiento con la izquierda revolucionaria de los partidos socialistas y comunistas, su triunfo sobre la revolución marxista les permitió en la década de los años treinta la conquista del poder.

Para la Falange la situación de partida es muy distinta. En España que no ha participado en la primera guerra mundial, no hay masas de excombatientes La guerra de Africa es una guerra colonial no nacional y que en ningún momento gestará una masa social que combine como en Alemania e Italia un desprecio hacia la política democrataburguesa con un profundo afán de resurgimiento nacional. Falta pues en España el material y la argamasa con la que se ha construido el fascismo en Italia y en Alemanía, no hay excombatientes ni hay patriotas con ideas modernas. En los años veinte mientras en las calles los arditi y los SA fraguan el fascismo en su lucha antimarxista y antiburguesa en España lo que hay es la dictadura militar de Miguel Primo de Rivera, el padre de José Antonio.

La Falange que nacía en aquel día del otoño madrileño, partía con casi tres lustros de retraso respecto de los movimientos nacionales de Italia y Alemania y lo hacia en una condiciones muy adversas. La Unión Soviética que ya sabía que en el fascismo tenía su peor enemigo y que estaba derrotando al comunismo en Europa puso en marcha en Francia y en España la estrategia del Frente Popular, alianza de toda la izquierda, desde los partidos burgueses y liberales hasta los partidos socialistas y anarquistas pastoreados por el partido comunista y con un único objetivo: frenar en seco el ascenso del fascismo. Pero ademas la Falange se encontraría limitada también por el activismo de una derecha burguesa que tras la caída de la monarquía se ha renovada y cuenta con el determinante respaldo de la Iglesia.

España tras casi tres años de República se precipitaba inequívocamente hacia algún tipo de régimen marxista, en el que lo único relevante que restaba por dilucidar era el peso y el papel que los socialistas, los anarquistas y el emergente partido comunista iban a repartirse. Además la unidad de la nación estaba ya carcomida en Cataluña y en Vascongadas por el cáncer del separatismo. La derecha no había sabido reaccionar y aunque habían ganado la elecciones de noviembre de 1933 por mayoria absoluta, habían renunciado a formar gobierno entregando el poder a la izquierda moderada liderada por el viejo republicano barcelones Alejandro Lerroux. Atemorizados, dubitativos, sin entereza ni decisión habían hecho el mismo papel ante la revolución roja que toda la vieja derecha en Europa: rendirse a cambio de sobrevivir, o eso creían. Gil Robles fue Kerensky y la CEDA un inmensa engañifa política para los millones de españoles que en este partido pusieron sus esperanzas durante aquéllos años.

En esa España alzó la bandera José Antonio, es difícil concebir una empresa que debiera afrontar tantas carencias y tantas dificultades a la vez.

Hoy Europa por desgracia vive una realidad muy distinta de aquélla de los años treinta, pero peor es lo que le sucede a España donde hemos retornado casi punto por punto a la situación en que estaba en aquellos lejanos días de la segunda república.

José Antonio dijo “El fascismo no es una táctica – la violencia -. Es una idea – la Unidad”. Cierto, no es un ninguna táctica, ni tampoco ningún programa político o ideológico, ni ninguna estrategia por inteligente que parezca. Y hay que empezar por lo más básico, lo que más necesita ahora nuestro sector político y lo que más necesita España: la UNIDAD.

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